
Brühl pretendía hacerle justicia a la ciudad (y ajustar cuentas) para que no quedase en la memoria colectiva el retrato cursilero de Vicky Cristina Barcelona (sus palabras, yo hubiera usado algo más fuerte). Por eso se patea de lo lindo la ciudad, a la que llama su novia, sin olvidarse del Carmel, los baretos del Raval, los mercados en Gràcia, las terrazas de los amigos e incluso la Monumental. Aunque con sinceridad, lo menos importante es Barcelona. Es un libro de experiencias y anécdotas, de su vida y, haciendo alarde del verdadero deporte nacional, ideal para cotillas. Cómo no nos iba a resultar interesante. Se lee rápido, es divertido, bastante entretenido y curioso. Curioso porque uno no sabe si Brühl es de aquí de toda la vida, o alguien que nos mira con la perspectiva que da vivir y ser de fuera. Desconocemos cómo habrá vendido en Alemania, pero es curioso leer cómo te ven los demás; y puede ser útil para el que no quiera ser identificado como guiri con sólo poner un pie en la Rambla.
Este libro es como una entrada de diario, como una entrevista extendida. Muy recomendable para los barceloneses adoptados y los fans del actor (actor que no hace falta que digamos que vale mucho la pena; los europeos están de moda). Se dice que el 23 de abril estará en nuestra fiesta favorita (lástima no poderla disfrutar) firmando libros. Como nos lo vamos a perder, que alguien se persone. Que le diga que le ha quedado muy bien el asunto. Que hemos pasado muy buen rato leyéndole. Pero cuidado, Dani, que en algún momento que otro tú tampoco te salvas de estereotiparnos. Que te has dejado muchas cosas en el tintero (también comprensible, pues es únicamente un día y no todos podemos ser Leopold Bloom). Así que esperamos una segunda parte... ¿Quizá un día en Berlín?
p.s: Publica Ediciones Urano en Indicios. Traduce Marta Torent López de Lamadrid. Colabora en la redacción Javier Cáceres. Precio: 19€
p.s.2: Gracias a Mónica por el libro :)