14 feb. 2012

Cuervo de Leo Timmers

Cuervo tiene un problema: es negro, tan negro que el herrillo, la cotorra y el pinzón le temen y no quieren ser sus amigos. Así que Cuervo tiene una idea. Coge unos potes de pintura y se colorea. Se trasviste de herrillo, cotorra y pinzón, en ese orden, pero su descomunal tamaño sigue asustando a los demás pajarillos. ¿Y qué pasa al final? Al final, los demás aceptan a Cuervo como mal menor. Porque creen que él, tan negro como siempre, ha sido capaz de ahuyentar a aquellos pájaros bizarros. Cuervo tal vez les explique el error, tal vez no.


Leo Timmers es un ilustrador afincando en Bélgica que nos ha conquistado por dos motivos: a) su dibujo (sí, vale, siempre es por el dibujo, ¿no?). Tiene un estilo muy de película de stop-motion que entra muy fácil (no sé que clase de comparación es ésta, disculpadnos). Y b) el humor de las historias y el poco complejo que demuestra como escritor. Porque analicemos el argumento un poco, que ya ha sido debate en alguna ocasión en la librería donde trabajo. Un Cuervo negro que es marginado por ser negro, muy negro. ¿Algo no les suena raro, no les alarma? Timmers parece ignorar la connotación peyorativa de la palabra negro. Al principio, cuando nos llegó el cuento, todos pensamos que aquello podía ser un poco escandaloso, un poco controvertido. Muy poco políticamente correcto. Pero leed el cuento y os diremos:





Que a Blancanieves la quiso matar su propia madrastra. Que también era una madastra la que convirtió a Cenicienta en esclava. Que Andersen mató de frío a su vendedora de cerillas. Que los cuentos no son políticamente correctos, porque los niños leen y entienden las palabras tal como se han escrito, no les añaden connotaciones ni descubren sentidos figurativos. De pequeña leí a Wilde despreciar a su madre en El niño estrella y no he salido trastocada, ni me he obsesionado por la belleza (he ahí la diferencia entre cuento y revista; dadle a los niños muchos cuentos, salvadlos). Eso es lo bonito: la inocencia respecto al lenguaje. Por eso Cuervo está triste por ser negro y dar miedo, porque es oscuro, distinto, sin una motita de color. Aunque al final es aceptado tal como es (bueno, hay una mentirijilla de por medio, pero qué más da). Lo bueno de los cuentos es que casi siempre llegan a buen puerto. 





Nos encanta Leo Timmers, qué más podemos decir. Es moderno, es atrevido, y es divertido. Va a gustar tanto a niños como a niños creciditos. Y si no, prueben.Visiten el portfolio en su web, que vale mucho la pena. Y si luego os apetece, nos lo contáis por aquí.




Datos técnicos: edita: Algar Editorial. Y traduce: Josep Franco Martínez.