11 sept. 2012

27 historias para tomar la sopa de Ursula Wölfel & Pablo Bernasconi

Cuentos breves, ilustraciones futuristas y molonas y sopa. La única parte de la ecuación que nos disgusta es la sopa, aunque quizá eso hubiera sido distinto de haber tenido a alguien ingenioso que distrajera nuestra atención con cuentos graciosos. Una alternativa al jueguecito de abre la boca que aquí viene el avión. 27 historias para que un niño se termine la sopa y deje el plato bien vacío y le quede la cabeza llena de imágenes divertidas: hormigas, vacas y caballos felices. Y sombreros voladores. Sin embargo, lo que realmente destaca y remata este recopilatorio de microcuentos son las ilustraciones de Pablo Bernasconi.

A nosotras las historias se nos hicieron muy repetitivas y un tanto pesadas, pero insistimos y seguimos porque las imágenes -que ya hablan por sí solas- eran una auténtica maravilla. Pablo es un autor muy recursivo, de gran imaginación, que tiende a animar lo inanimado y crear desde lo inesperado. Por eso, las mariposas son tubos de pasta de dientes con alas que son espejos. O la tela de las arañas son alambres. Las vacas, neveras. Y los cuernos de los caracoles, semáforos. Un mundo mecanizado, como ya anuncia la portada, en la que la excusa es la sopa y la conclusión es que uno siempre puede y debe confiar en los cuentos. Como remedio para todo: para que los niños coman; para que los días largos y pesados se vuelvan livianos; para acabar subido en una cuchara voladora y sobrevolar los problemas y miedos.

Ursula Wölfel es toda una eminencia en Alemania, una reconocidísima y premiada autora infantil. Quizá nuestra pega viene de que este sí que es un recopilatorio muy para niños, niños bien pequeños. Pero nos encantó y enamoró Pablo Bernasconi, todo un prolífico y solicitado ilustrador internacional que también tiene cuentos propios, y un par para adultos. Algo que debemos investigar y de lo que informaremos a su debido tiempo. 



Echadle un vistazo. Buscad su nombre en Google. Y si os apetece de verdad, contadnos qué os ha parecido.


¡Hasta pronto!


p.S: Edita Kalandraka. Traduce: Pedro A. Almeida. 

p.S.2: La página de Pablo aquí. Visitad su portfolio y flipad. 

1 comentario:

Anónimo dijo...

Fantástica! Yo creo que esta obra necesitaba la reedición de kalandraka y la ilustración de una buena mano y el resultado es genial.

Amauki