11 abr. 2013

El camino más largo de Nicolás Arispe

No podemos evitar tener ciertas editoriales fetiche. Una es la mexicana Fondo de Cultura Económica. Cada vez que llega un nuevo álbum de FCE a la librería,  siento la imperiosa necesidad de hojearlo ni que sea. Estas cosas nos pasan a todos, en realidad: en algún aspecto de nuestra vida es imposible que no nos dejemos llevar por el efecto marca. Ya sea en libros, zapatillas de deporte o productos de cosmética.

Yo quería hablaros hoy de otro finalista en el certamen A Orillas del Viento antes de irme por las ramas (anteriormente comentamos este otro). De El camino más largo se ha dicho que es una historia que repasa distintas etapas de la vida, que introduce a los niños en  ciertos elementos de la filosofía budista. Que está cargada de simbolismos y que el héroe como viajero en busca de la verdad es un patrón que se repite en todas las culturas. Nosotras añadimos que puede ser un buen recordatorio para los adultos, un ¡cuidado! con lo que piensas de ti mismo o de tal cosa. Nuestro protagonista medita en el bosque hasta que un día decide que ya es sabio y quiere comunicárselo a su maestro. En el camino sortea ciertos peligros con éxito que reafirman su teoría. Cuando feliz le comunica sus logros al maestro, éste le pide permiso para formularle una pregunta. ¿Os imagináis que pasó?

Sin embargo, nosotras vamos a confesar la verdad: lo que más nos ha gustado de Nicolás Arispe es la ilustración. Si la historia no tuviera palabras, nos hubiéramos quedado igualmente embobadas ante las imágenes. Es otro autor de blanco y negro (como uno de nuestro favoritos). Nos ha encandilado esa colección de personajes zoomorfos entregados a tareas cotidianas (curiosamente todos pertenecientes al horóscopo chino). Láminas llenas de detalles para que uno encuentre cosas nuevas con cada lectura. Una ambientación más que adecuada para la historia. Diríamos de hecho, que es el dibujo el que hace la historia y que las palabras son accesorias en su mayoría. Por supuesto, este ilustrador argentino tiene en su haber un sinfín de álbumes que vamos a procurar conseguir, aunque imaginamos que no será tarea fácil puesto que su producción se desarrolla prácticamente toda al otro lado del charco. Pero por lo menos os dejamos su blog aquí.  

Esperamos que la próxima vez que entréis en alguna librería, como mínimo, le echéis un vistazo. Y que vayáis pensando qué álbum ilustrado vais a regalar por Sant Jordi. Próximamente os haremos una selección de favoritos para los faltos de ideas.

¡Hasta pronto!


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Yoni, me han entrado ganas de leerlo. Me parece una buena historia.

Anónimo dijo...

¡Gracias, Yoni! Por no escatimar en mensajes :)