17 ago. 2012

Mao y yo: El pequeño guardián rojo de Chen Jiang Hong

Queridos camaradas:


Puesto que están tan en boga los revolucionarios últimamente, y ya que es un tema que nos encanta, no podíamos dejar de incluir en nuestros repasos a álbumes ilustrados este voluminoso libro rojo: Mao y yo, del artista chino Chen Jiang Hong (su nacionalidad era obvia, petardas).



En 1966 Mao inició la Revolución Cultural en China. Resumiendo debidamente el concepto, se trató de una "limpieza intelectual" entre los altos cargos del partido, la burguesía, los artistas y pensadores. Es decir, cualquiera que no tuviera un pensamiento político correcto, que era sinónimo de no tener alma, era un contrarrevolucionario y enemigo del Estado, como anunciaba el Libro Rojo, de obligada lectura en la escuela. Mao inauguraba así una etapa de gran represión y censura. 

Chen Jiang Hong vierte en grandes acuarelas sus recuerdos de la infancian en una pequeña ciudad china a finales de los 60. El salvajismo del Partido Comunista Chino a través de los ojos de un niño que no entendía bien qué estaba pasando. Un niño que crece en la pobreza pero feliz de estar rodeado de sus familiares. Un niño que debe acostumbrarse a la violencia social, como cuando un amigo de su abuelo es detenido, acusado de capitalista y avergonzado delante de todos. Lo mismo le pasa a la señora Liu, que le daba caramelos y tenía muchos libros. Un niño que ve cómo su padre debe partir a un campo de reeducación sin fecha de retorno. Al que obligan a formar parte de la pequeña guardia roja. Al que lo primero que le enseñan en la escuela es que Mao es su estrella salvadora. El dolor de perder a su abuelo, gran referente ante la ausencia del padre. Recuerdos tristes, pero también bellos y únicos, como todo en la infancia: el niño extasiado ante el olor de la tinta el primer día de colegio; jugando a las canicas; cazando libélulas; contándose cuentos con los amigos de la calle al anochecer. Retratos de una clase de infancia que ya no existe. 

Y es que lo que siempre obvian los textos revolucionarios es cómo van afectar los cambios sin precedentes a la vida cotidiana. Qué pueden significar para un niño que sólo quiere jugar y aprender y todavía no está en edad de querer cambiar el mundo. Cómo será todo para la gente tranquila que solo quiere vivir en paz. Para los que no van a estar de acuerdo. Para los que apuntarás con el dedo. 


Bello. Y controvertido.

Edita Corimbo. Tradujo Anna Coll-Vinent. Chen Jiang Hong vive y trabaja en Francia. En la contraportada agradece el apoyo a la CNL y su equipo jurídico. Y utiliza una técnica de tinta china sobre papel de arroz, además de la acuarela. 

Chen Jiang Hong iluminando al mundo

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